viernes, 11 de abril de 2008

"D"efecto Tequila

A pesar de haber jugado un gran primer tiempo, de poner a su rival al borde del nockout y a pesar de empezar en desventaja estar más cerca de pasar al frente otra vez aparecieron los errores defensivos más los ofensivos perdiendo goles increíbles; con esta ecuación Boca terminó perdiendo en tierra azteca ante Atlas por 3 a 1 y complicó su clasificación para los octavos de final de la Copa Libertadores.
Con un comienzo prometedor el Xeneize arrinconó a su rival y creó más chances de gol, pero un error infantil de la defensa en la salida de un corner local puso en ventaja al Atlas, una jugada tan simple de resolver que sorprende que al nivel que se está jugando todavía se sigan convirtiendo goles de esta forma, más parecido a un gol de potrero entre amigos que a uno por Copa Libertadores; centro corto, cortina, media vuelta y gol de Caceres en contra, solo y con la pelota que se abría en su recorrido hacia el arco.
Lejos de achicarse, Boca fué en busca de un rápido empate, empate que consiguió luego de perderse varias, también de pelota parada, le cae a Battaglia entrando por atrás y empujando a la merecida igualdad.
De ahí y hasta el final del primer tiempo contó con no menos de tres oportunidades clarísimas ante el arco azteca, sobre el final de la primera mitad Martín Palermo entrando solo no pudo empujar al arco una pelota que le quedó de frente con el arquero jugado, se atragantó el grito de todo el pueblo bostero que veía como la más clara de todas se fue por un costado de manera increíble sobre todo tratándose de un gran goleador como lo es Palermo.
El segundo tiempo fue otro partido, donde los errores fueron en defensa y dejaron al equipo de Ischia más afuera que adentro, antes de llegar a los 10 minutos un rechazo forzado de la defensa mexicana por la presión ejercida por Palermo, Palacio y Gracián llega sobre el sector izquierdo ganando la espalda de Morel Rodriguez, un flojísismo intento de Caceres por desacomodar al delantero y el centro que llega por lo bajo buscando a Marioni, la pelota pasa un metro delate del ex delantero de Boca pero Maidana en su afán por rechazar no hace más que dejarsela servida a Bruno para que fusilara a Caranta, por como salió a jugar el segundo tiempo ese fue el principio del fin. Dátolo de buen primer tiempo no daba pie con bola en el segundo, Gracián desapareció del partido y el esfuerzo de Palermo y las ganas de Palacio no alcanzaban para arrimar algo de riesgo al arquero Bava, claro que hasta el momento perder por un sólo gol no estaba tan mal visto pensando en la última fecha del grupo 3 y cuando Ischia trató de cambiar el rumbo del partido con los ingresos de "Pochi" Chavez y Neri Cardozo llegó la estocada final, Caceres demostrando una vez más qiue no está pasando por un buen momento tarda en salir y habilita a Marioni que entrando solo cruzó el disparo que Caranta pese a que la pelota fue justo donde estaba él no la pudo parar, 3-1 y a sacar la calculadora para ver qué tiene que hacer Boca para clasificar.
No hay más tiempo para pruebas ni reproches, nada puede decirse de Palermo por errar un gol cuando fué y es héroe de grandes epopeyas bosteras, lo que más preocupa es la actitud defensiva, casi displicente, no es la primera vez que Caceres deja habilitado a un delantero que entra al area mano a mano, sin ir más lejos en esta misma Copa ante Colo Colo en la Bombonera el primer grito de la noche vino justamente por este error, la diferencia es que ese partido Boca lo termina ganando, pero a esta altura como dijo Juan Simón en declaraciones al diario Olé, tiene que jugar el que mejor esté y en ese puesto aún con la ausencia de Paletta el que cumplió fué el pibe Roncaglia, claro que sólo jugó un partido como titular (contra Colón) pero hay dos partidos por campeonato antes de la noche del martes 22 de abril donde terminará de definirse cuales son los dos equipos que clasifican a la siguiente ronda y me parece propicio probar con él ahora, sumando a Morel Rodriguez como central que es sin dudas donde mejor rinde y ubicar sobre el lateral izquierdo a Monzón que también viene cumpliendo.
Se terminan las palabras, para clasificar sin depender de ningún resultado Boca debe ganar por 5 goles de diferencia ante el Maracaibo en la Bombonera, hay un abanico de posibilidades más que también lo deja en octavos, pero ganando por 5 goles ya no depende de nadie, de la mano de Palermo y Palacio más la posible vuelta de Riquelme se puede soñar, es dificil hacer 5, muy dificil pero jamás imposible. Vamos que podemos, Vamos Boca que acá no pasó nada!!!

miércoles, 9 de abril de 2008

Mano a mano

Un Boca que mezcló titulares y suplentes salvó el invicto ante Banfield en la Bombonera al empatar 1 a 1 con gol de Martín Palermo en un partido donde el equipo no brilló pero sin embargo se llevó menos de lo que mereció al arrinconar al conjunto del sur y otra vez malograr situaciones claras de gol como la que se pierde Dátolo a minutos del final.
Apenas pasado el primer cuarto de hora del partido la visita se ponía en ventaja, como le está pasando más seguido de lo recomendado, el equipo de Carlos Ischia se veía obligado a remontar el resultado. De entrada el Xeneize se plantó bien ofensivo, con Castroman, Mauro Boselli y Martín Palermo más el aporte del "Pochi" Chávez y Neri Cardozo cubriendo cada carril del medio campo, parecía que la idea era sin dudas no dejar escapar más puntos y ahogar al rival haciendo correr la pelota cada vez que se conseguía su poseción.
Pero las desatenciones defensivas le están causando más de un dolor de cabeza al técnico y principalmente al hincha que ve como con goles "evitables" al equipo se le complica sumar de a tres y ve con temor como se aleja un pasito más la punta del campeonato.
El correcto trabajo realizado por Chavez contrastaba con un intermitente y casi intrascendente Neri Cardozo que no está pasando por un buen momento futbolístico.
A pesar de haber contado con claras chances de empatar, Boca se iba al descanso un gol abajo y para la segunda etapa por la rotación que está llevando a cabo el director técnico entró Sebastian Battaglia por Vargas, jugando un tiempo cada uno pensando en el partido del martes por la Copa en México y mandó a la cancha a Leandro Gracián por un Lucas Castroman que parece como si cada vez que juega de titular ya un cambio está gastado en él, no parece ni remotamente aquél que un año atrás llevaba de la mano a Vélez, corriendo y marcando goles, sobresaliendo por sobre los otros referentes como el "Roli" Zárate, es evidente que su estado físico no es el óptimo, en casi todos los partidos que le tocó estar con la camiseta de Boca se retiró lesionado, parece como si en cada pique, cada vez que intenta patear la pelota la pierna no le va a responder. El técnico y cuerpo médico son los que lo ven en cada entrenamiento y si lo ponen de entrada debe ser por que lo ven bien, pero la verdad es que antes de hacerlo jugar tendría que ponerse bien, en buenas condiciones es un jugador que demostró sus cualidades que son las que lo trajeron a Boca.
Los cambios dieron sus frutos y antes de los 15 minutos Boca conseguía el empate con un tremendo cabezazo de Palermo que le ganó en el salto a su marcador y la pelota cayó bombeada sobre el cuerpo de Luchetti que sólo pudo ir a sacarla de adentro del arco.
Con el partido empatado el Xeneize siguió buscando más y casi se saca la grande sobre el final con un centro que cae llovido sobre el costado izquierdo del area grande, Palermo la baja y aparece solo Jesús Dátolo para empujarla, pero su tiro se fue por arriba del travesaño.
Si hablamos de merecimientos, Boca mereció la victoria pero la única forma que existe de conseguirla es haciendo un gol más que el rival, y esta está siendo una materia pendiente del equipo que crea las situaciones pero no puede concretarlas, también se agrega los regalos defensivos que hacen que se tenga que ir de atrás en el resultado y no siempre se puede revertir.
Apareció Martín para salvar el invicto pero la punta se alejó un escalón más y para pelear hasta el final las dos competencias del semestre es necesario empezar a sumar de a tres, las ausencias por lesión tienen que ser disimuladas, todos sabemos la importancia que tienen Ibarra y Riquelme pero este plantel debe aprender a ganar sin ellos en la cancha y de esa manera esperar más tranquilos su recuperación, en defensa también falta Paletta pero el bajón futbolístico de Caceres es llamativo, de aquél que debutó en el verano cada vez vemos menos, dubitativo en salida y flojo en la marca ya no alcanza con tener voz de mando. Esto es Boca y es distinto a todo, pero este plantel va a salir a flote sin dudas, pero no por historia sino por presente.


jueves, 3 de abril de 2008

Los goles que no se hacen en el arco rival...

... Se sufren en el propio. El viejo dicho futbolero le cae justo al desenlace del partido en el que Boca y Olimpo empataron 1 a 1 en Bahía Blanca y que le costó al equipo de Ischia dejar la punta del campeonato en manos de los "primos" (todavía no se le computan los puntos a Estudiantes del partido que le ganaba a Racing 2 a 1 y fue suspendido por incidentes en la hinchada académica).
Aún sin poder contar con Riquelme y dándole descanso a Palermo, el Xeneize superó ampliamente a Olimpo en el juego pero no pudo asegurar el marcador y sobre el final le empataron un partido que dejó gusto a derrota. Otra vez frotó la lámpara Gracián para romper el cero rival y dejar en claro que le va a cuidar bien el puesto al enganche de la Selección.
El gol llegó con Leandro Gracián ingresando al area amagando, pisando el freno y colocando la pelota fuera del alcance del arquero (otra vez el arquero contrario se erige figura del partido).
Durante todo el partido Boca contó y desperdició gran cantidad de ocaciones claras de gol, la más destacada fue un desborde de Rodrigo Palacio cuyo remate fue devuelto por el palo, ese rebote le cayó servido a Boselli que no llegó a conectar con firmeza ante el arco solo y el otro palo le dejó la pelota en las manos a Ramirez.
El Xeneize empezó a levantar un poco el pie del acelerador y el aurinegro aprovechó para acercarse a Caranta que tapó dos bravas, pero la tercera fue la vencida, un centro pasado que parecía largo llegó a la cabeza de Josemir Lujambio entrando solitario después de que Maidana lo perdiera y Cáceres no lo viera; el empate llegó justo un minuto después de la entrada de Alvaro González por Gracián tratando así el técnico de Boca de darle más marca al medio pero que al ponerse el marcador igualado lo dejó con pocas ideas para atacar aunque pudo haberlo conseguido con un cabezazo de Boselli que salió al lugar donde estaba parado el arquero y un tiro de afuera del mismo Alvaro que otra vez encontraría a las manos del arquero para mandarla al córner.
Ya sobre el final otra vez quedaría el Xeneize con uno menos por la expulsión de Morel Rodriguez, algo que deberá empezar a replantearse tanto técnico como plantel ya que se está volviendo una constante terminar los partidos con algún jugador menos.
Boca buscó el triunfo todo el partido, no lo pudo conseguir pero no hay motivos para bajonerase, sigue en la pelea tanto en la Copa como en el torneo y falta mucho camino por recorrer.