viernes, 23 de mayo de 2008

Se "chispoteó" al final


Complicado inicio en estos Cuartos de Final tuvo el Campeón al empatar de local ante el conocido y complicado Atlas mexicano en dos goles.
Con un planteo inteligente el equipo de Miguel Brindisi presionando la salida sin dejar jugar con libertad a Dátolo y Riquelme, bloqueando las subidas de Monzón y saliendo rápido de contra aprovechando la velocidad de Marioni. Sacando provecho de que Boca no encontraba la pelota, el Atlas tardó sólo seis minutos en ponerse en ventaja con un gol que fué un calco del sufrido ante Estudiantes el partido pasado por el Campeonato local, corner pasado, se pierde la marca y con dos cabezazos a correr de atrás de local. A pesar de ya conocerse de la fase de grupos, ambos equipos cometían los errores de siempre haciendo evidentes los problemas defensivos, por el lado del equipo de Ischia en las pelotas paradas y en el visitante al no poder ganar en el mano a mano; Rodrigo Palacio empezó a hacer de las suyas y con sus piques complicaba a toda la defensa, apretó un poco el acelerador Dátolo y mientras Battaglia y Vargas comenzaban a ganar el medio campo Riquelme manejaba los hilos del equipo.
El Campeón emparejó el trámite y buscaba el empate antes del final del primer tiempo, la hinchada empujaba y hacía latir al Amalfitani (La Bombonera está momentáneamente suspendida para la Copa) y llegó el ansiado empate, corrida de Palacio, centro atrás y Martín Palermo de arremetida empujó la pelota entre dos defensores, finalmente fué Ayala quien la terminó de meter en el arco y la esperanza renacía.
Para la segunda mitad el Xeneize sí empezó a empujar a su rival contra su arco pero encontraba a una defensa muy cerrada y dificil de vulnerar. A los quince minutos Carlos Ischia cambió la banda derecha del equipo: afuera Maidana y Vargas, adentro "Pochi" Chávez y Alvaro González, el mensaje era claro había que buscar la diferencia y ganar en casa para ir más tranquilos a México. Boca dominaba casi en exclusividad las acciones hasta que pudo quebrar a Bava, la jugada empezó con un corner desde la derecha que terminó por el otro lado en los pies de Jesús Dátolo que mandó un centro bombeado, la pelota no podía haber encontrado mejor destino que la cabeza de Palermo, el goleador la baja para un solitario Cáceres que con un fuerte disparo ponía en ventaja al Xeneize y anotaba su primer gol (a favor) con la camiseta de Boca. Y ahí sí se terminó de agrandar el Xeneize y fué en busca de más goles, el "Pochi" Chávez despintaba el travesaño con un tremendo derechazo de afuera del area y Riquelme con un toque suave también nestuvo cerca pero el poste devolvió el remate cuando al arquero no le quedaba nada para hacer después de una gran jugada colectiva.
El Atlas se había transformado en un equipo que parecía estar en la cancha sólo para evitar un tercer gol, Marioni hacía lo que podía en inferioridad numérica ya que no contaba con algún compañero que se acercara. El partido se moría y la victoria Xeneize parecía segura, incluso estaba más cerca de marcar el tercero que la visita de empatar. Pero otra vez un centro se volvió un verdadero dolor de cabeza para la defensa y por esa vía a dos del final el equipo mexicano se llevaba un empate de oro con dos goles de visitante de cara a la revancha a jugarse en Guadalajara. Ahora hay que ir a la siempre dificil tierra azteca a buscar un triunfo que deje otra vez al Campeón entre los cuatro mejores del continente, si nos dejamos llevar por los antecedentes sin dudas es una excursión dificil pero este equipo tiene con qué torcer la historia, en el partido por la fase de grupos fué derrota 3-1 pero en el primer tiempo Boca mereció mejor suerte y su hubiera entrado una de las tantas que creó otro hubiese sido el final. Todavía le sobra vida y se necesita más que un empate para sacar al Campeón.

martes, 13 de mayo de 2008

Otro paso atrás


Después de clasificar a los Cuartos de Final de la Copa Libertadores y ganar el Superclásico el Xeneize viajaba hasta La Plata a enfrentarse a uno de los punteros del Campeonato sabiendo que un triunfo bien podría dejarlo en la cima o por lo menos pasar a su rival y seguir a un punto. Ischia dispuso la formación con mayoría de titulares, las ausencias fueron Sebastian Battaglia suspendido por haber llegado a las cinco amarillas contra River y Román Riquelme quien todavía no está totalmente recuperado de aquél desgarro sufrido ante Colo Colo en Chile, por el lado de Estudiantes el técnico Néstor Sensini también mandó a la cancha a sus once mejores luego de quedar eliminados de la Copa en manos de Liga de Quito de Ecuador. El primer tiempo fue prácticamente un monólogo futbolístco del local en donde Boca sólo pateó una vez al arco y Morel Rodriguez salvó la valla sacando sobre la línea la pelota en dos ocaciones, no hacía pie Boca y se dejaba presionar en el medio donde ni Ledesma ni Gracián tomaban las riendas del ataque dejando aislados a Palermo y a Palacio. El empate en cero de esa primera mitad dejaba con gustoa a poco al equipo platense que sin dudas mereció irse al descanso en ventaja. La "Brujita" Verón manejaba los hilos de su equipo y del partido, los de su equipo con su presencia y ubicación, los del partido haciendo del árbitro Baldassi sólo una persona en la cncha que no tenía ninguna de las dos camisetas, las constantes faltas que cometió lo hicieron merecedor de irse a las duchas antes de tiempo pero eso era demasiado "peso" para el juez que terminó poniéndole la frutilla al postre luego de un artero y malintencionado codazo a Gracián que de cualquier otro jugador hubiese significado roja directa, para Verón fué sólo tiro libre.
En el segundo tiempo Boca salió con otra cara, sin llegar a mostrar las luces que supo encender conrta River y Cruzeiro se las ingenió para empezar a manejar el partido a su ritmo, el ingreso de "Pochi" Chávez le dió más velocidad y compañía a los delanteros, pudo haber puesto en ventaja al Xeneize Rodrigo Palacio en una corrida de las suyas pero se la tiró demasiado larga al arquero que salía desesperado y se le terminó la cancha, también lo tuvo Pablo Ledesma pero sobre la línea le atragantaron el grito de gol. A falta de quince minutos para terminar el partido llegó el único gol del partido, un córner pasado que encontró sólo a un delantero que "Lechuga" Maggiolo tirándose de palomita mandó a la red, con ese gol de pelota parada más algún error defensivo Estudiantes le ganó a Boca y lo dejó otra vez a cuatro puntos.
Hasta el final del partido Estudiantes trató de manejar la pelota y un Boca carente de ideas hicieron que se consumieran los minutos restantes sin modificar el resultado.
Boca sigue peleando los dos frentes por más que haya bajado un escalón, todavía quedan quince puntos en juego y ninguno de los que está arriba se muetra como firme candidato aunque ya fuera de carrera en la Copa pondrán todas sus energías en el Torneo local. Si los arbitrajes son tan permisivos con Verón como lo fué Baldassi el "Pincha" sin dudas juega con un hombre más. Ahora empieza la etapa de definición donde habrá que ver que equipos se encolumnan mejor en la recta final, el ingreso a las Copas y el descenso también están en juego y Boca también tiene los ojos en Atlas y tratar de quedar entre los cuatro mejores del continente.

Corazón de Campeón


Ir a jugar a Brasil se está transformando en toda una aventura, después de la última final jugada contra Gremio donde tanto hinchas como jugadores y hasta periodistas sufrieron una agresividad más parecida a otras épocas de Copa, ahora otra vez en la noche previa se escucharon bombas de estruendo, música bien alta, etc etc. para que los jugadores no pudieran conciliar el sueño. El Campeón ya acostumbrado a estas costumbres cariocas esperó en silencio el comienzo del partido, a minutos de comenzar a rodar la pelota esperó que saliera el local, que agotaran los fuegos de artificio y se aquietaran los hinchas, abrazados en la boca del túnel el capitán arengó a todos a no dormirse, a concentrarse que sólo faltaban 90 minutos para estar entre los ocho mejores del continente otra vez. Y saltaron a la cancha con esa confianza que pocos equipos en el mundo demuestran en este tipo de partidos, sabiendo que la diferencia era poca pero a favor, que el empate era un buen resultado y que el rival si quería sacar de competencia al Campeón tenía que ganarle.
Durante los primeros quince minutos el Xeneize se paró firme esperando a su rival, esperando pero no parado atrás, Dátolo y Monzón le generaban más de un dolor de cabeza a la defensa en cada escalada por izquierda, la defensa recuperó confianza con el ingreso de Morel Rodriguez como central y Battaglia se transformaba de a poco otra vez en figura. Palermo corría, marcaba, colaboraba con el equipo, ésa solidaridad contagiaba al resto, Palacio arrancaba y dejaba atrás camisetas azules entonces el local empezó a decaer en sus llegadas, se dió cuenta que tenía que cuidarse más por que un gol de Boca lo complicaba y mucho. El equipo de Ischia pasó los embistes con olgura, salía de contra y hacía temblar el Mineirao y cuando faltaban un poco menos de 10 minutos para el final del primer tiempo Rodrigo Palacio que ya había tenido un par de ocaciones que no pudo concretar, puso en ventaja al Campeón después de una salida rápida de Riquelme para Dátolo que tocó para "La Joya" que en la puerta del area enganchó y la clavó en el ángulo. La serie se ponía 3-1 para Boca con igualdad de goles de visitante por lo que Cruzeiro estaba obligado a hacer por lo menos dos goles para ir a penales.
El gol de Palacio fué un baldazo de agua fría para todo el estadio y cuando todavía Cruzeiro estaba "grogy" Martín Palermo tenía su premio después de haber hecho un esfuerzo emocionante, un centro perfecto de Jesús Dátolo (de muy buen primer tiempo) el capitán fué con todo a buscarla y de cabeza por arriba del arquero ponía las cosas 2-0, 4-2 el global y con el segundo gol de visitante obligaba al Cruzeiro a hacer cuatro goles para pasar de ronda y ya no había posibilidades de terminar en tanda de penales.
La primera mitad del partido terminaba con triunfo de Boca por 2 a 0, clasificación casi asegurada con alto rendimiento en varios jugadores como Dátolo, Monzón, Battaglia y el corazón de Palermo.
En el segundo tiempo para destacar quedó el aguante, el amor propio de Boca que siempre da un plus en tierras brasileras, el cansancio por esa cancha inmensa no llegaba a sofocar a un equipo al que le sobra coraje, lo último que dejó el Cruzeiro en esta Copa fué el golazo de Wagner que decoró un poco el resultado para el equipo azul pero Boca hacía rato que estaba clasificado, pudo haber empatado Cruzeiro, pudo haber aumentado Boca, pero el resultado fué justo, clasificó el mejor de los dos en los 180 minutos.
Con este triunfo Xeneize quedaron dos equipos argentinos de los cinco clasificados a los Octavos de Final, el otro es San Lorenzo que eliminó a River, el rival de Boca es el Atlas mexicano al que ya enfrentó en la fase de grupos, justamente el equipo de Miguel Brindisi eliminó a Lanús luego de ganarle 1-0 de visitante y empatar en 2 en méxico.